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lunes, 26 de marzo de 2012

14 febrero

Todos los besos que di
y los que me dieron,
las risas,
los barcos,
las cartas plegadas,
... blancas,
atufando almidón
y buenas intenciones.

Todas las huidas
empapada en lágrimas
y las de después
en seco,
cuando ya me podía la parálisis sentimental.
Los deseos,
envuelta en corpiños de feria
y turbantes de la India.
Despertares,
con los pies fríos
y la cabeza perdida
en otros horizontes, más allá

Todos fueron tuyos,
puentes
los que tú los construiste y levantaste
y yo fui incapaz de derribar..
 
                                                                                                         Fotografía: Dean McDowell

miércoles, 1 de febrero de 2012

Ícaro..

Caer,
     desde un infinito a la nada
     resbalando,
     como un gusano eléctrico,
     buscando ese pronombre adecuado
     enredando mis fuerzas
     en un cuchillo de acero.

Caer,
     entre sonrisas de vaca,
     sobre perfumes de hiel,
     embargado en un susurro de ti,
     tratando de evitar
     pero cayendo, siempre cayendo..

Caer,
     sobre los bosques,
     bajo mis sábanas,
     perdido en ese lodo blanco
     donde se pierde el mundo y sus aceras..

HE LLEGADO ABAJO,
Y SOBRE ESE MURO HE VISTO EL MAR,
MI MAR,
MI OSCURO Y SECO MAR DE PORCELANA

..

sábado, 8 de octubre de 2011

Burka Blue

No tengo rostro, tengo una esquina rota,
me la ha hecho añicos el frío, la lluvía.
He ido demarrando la vida,
perdiéndola hasta quedarme tan sola, tan vacía..

Me duelen las manos de gritarle al mundo,
de decirle a nadie que tengo el alma rota.

Soy como la enredadera negra que cubre los espejos,
voy espesando los temores,
tejiendo grises lágrimas
volviendo cada cosa del revés.

Me muero en esta caja de cartón blindado
me pierdo entre el olor a muerto de esos hijos que no tuve
con una máscara de hielo
un te quiero perdido
y el recuerdo de esos ojos que se fueron, y esas manos, y ese olor.

He ido llenando de burbujas mis carencias
convenciendo a mis sentidos de que eran de verdad
asesinando al aire de mis venas
con agujas de cristal y agua potable.

Todo está perdido,
cualquier sentencia formulada mil veces antes
ya todo huele a muerte y a rail.

No te acerques, que no se acerque nadie
estoy yerta, estéril, hueca
soy hija, más que nunca, del odio y la miseria.

viernes, 26 de agosto de 2011

Lejos..

No voy a dejar que me toques más,
tus manos están vacias,
y huelen a frio y soledad.

No son las de ayer,
que yo pinté de espejos y colores.
Y no las quiero..

Son tus manos dos reproches
de acero y las quiero lejos,
más lejos,
mucho más de mi,
y de mi cuerpo alegre.



lunes, 23 de mayo de 2011

El mar de la memoria



                                     Tu olor era el de un balcón abierto a la mañana,
                                               pero me demoré en saberlo,
                                       de hecho, hasta hoy no me di cuenta,
                                               muy tarde ya,
                                            como dice el poeta que suele suceder ...
                                                                                                  
                          Vuelta a la trampa que nos teje el tiempo cruel y la distancia..





sábado, 21 de mayo de 2011

HÉROES

Hoy los héroes,todos los héroes se han fundido
perdieron la consistencia,
esta mañana.
Se han transformado en polvo primero
evaporándose después..
No han dejado huellas,
dejaron de hacerlo tiempo atrás..

Casi nadie habla de ello
ni de la luz que emanaban..

lunes, 7 de marzo de 2011

Bosque blue.



Y me pregunto si será esa la causa por la que siempre me canso de todo. Qué más da. No importa, no es nada malo. Belén Ávalos dice que sí, que no diga eso, que suena muy mal. No sé porqué si es la verdad. Yo me canso de todo y no sé amar ni dejar que lo hagan.

Quiero estar sola, para dar una y mil vueltas sobre este jardín laberíntico y oscuro. Este de Portugal, por ejemplo, salvaje, desbocado y espeso. Ni siquiera yo puedo controlarlo, ya lo aprendí. Tan solo recorrerlo, una y mil veces, idénticas pisadas sobre la hojarasca. Y ese mar, alguien lo trajo hasta aquí, con el oleaje de ayer, ( el agua gris, hiriente, como esa naúsea en el estómago, las olas rotas, rotas, rotas y la bilis) simplemente lo cortó y lo soltó aquí, en este bosque ( por si acaso no fuera ya suficiente con todo lo demás...). Me encuentro con él, durante el paseo y me sitúo de frente. Es lo único que puedo hacer. Está anocheciendo ( siempre es la misma hora en este bosque) y hace frio. El mar es una bestia gigante, que me amenaza y yo me dejo caer sobre ese pétreo manto de hojas. Hay humedad pero no importa. Es que no hay alternativas. No las hay..

Me quedo postrada, tumbada sobre el costado derecho. La mirada fija en esas olas frias.
Estoy llorando pero no duele nada, tampoco hace ruido. Al final, mucho después cierro los ojos y me dejo ir, despacio, hacia el fondo del pozo..

martes, 22 de febrero de 2011

Y al despertar..

Hizo falta que me lo dijeran muchas, muchas veces, porque yo no lo entendía.
Llegué a tiempo de verlo una vez, la primera y de frente. Aún tengo clavado el olor y todas las secuencias de una noche lenta. La más triste.
El frio, en la nuca, instalado como una herida abierta.

Vinieron a decírmelo, unos hombres vestidos de amarillo: Rakel, ha muerto, despierta!!!!
-Ha muerto- me dicen.
-Ha muerto-
Y ese volver a caer desde lo más alto hacia el vacio. Con su nombre sellado en el fondo del recuerdo, que me llama y me golpea de nuevo, como la vez primera.

Se repetía, los jinetes llegaban cabalgando desde muy lejos por los túneles inhóspitos y oscuros del espanto. Vestidos de amarillo.
No faltó ninguno, habrían de gritármelo muy fuerte y claro:
- Rakel, ha muerto, despierta, despierta ya!

Está oscuro, ellos me lo dicen una y otra vez y yo me pregunto cuándo dejará de hacerlo, de morir, de doler tanto..
Y si no fuese él quien murió hoy?

Todos, vinieron todos,
sobre aquellos caballos blancos, tragando el polvo, vestidos de amarillo.
No faltó ninguno, todos,
a recordarme tu muerte
una sola repetida, interminable,
en todas las demás.
Lo que no querías que ocurriera ya ocurrió, hace mucho, mucho tiempo, -despierta!.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

En sueños..

Se lo dijo a él, a ella, al que la miraba desde aquella esquina lúgubre.
Primero de forma pausada, el tono bajo. Subió después la mirada, desafiando.
Y subió la voz aún más,
hasta llegar al grito
firme, que no deseperado.

De frente, sin miedos,
con una fuerza desmedida, la mirada oscura
para todos y cada uno de ellos,
sin excepción.

Se había hecho el silencio
y entre sus vértices de mármol
se colaron más azules que nunca
sus palabras
que como un eco de agua me han llegado esta mañana.

Son una certeza,
maravillosa y lenta...

y me habla, en susurros, de un amor,
con tu nombre y el mío apretados, valientes..


Batalla

Veo sus grandes ojos a lo lejos.
No hay duda de que son los suyos.
Sólo ellos brillan con tanta intensidad en la noche. Me embarga, además, el olor de sus cabellos.

Me dirijo hacia ella entre poblados bosques azules. Iluminado por tenaces lunas de fuego.
Los nenúfares me miran curiosos entre las cañas. Me acerco y sostengo uno entre mis dedos secos, éstos se vuelven húmedos y lánguidos.
Atraigo las hojas de otoño que permanecen quietas, plantadas en la tierra inerte. Más humedad pese a que jamás ha llovido por aquí.
Es el olor a Larema, que me envuelve y prosigo mi camino...

Un tiempo después, todo mi cuerpo es agua y toda mi alma sal. He perdido la ropa y mi cabello es un revoltijo grotesco movido por el viento. Apenas puedo continuar, sin embargo el brillo, siempre vivo de sus ojos me impide detenerme y sigo arrastrándome. He de llegar a ella y sólo una vez allí, podré descansar.

Todo es una luz. Mis ojos cegados no pueden navegar y la sal que hace rato sólo escuece las heridas. Ella está ahí, tendida sobre estrellas, perdida entre lagunas. Intenta, desesperada, defenderse de ese algo que la arrastra hasta el fango pero cae, una y otra vez cae, hasta que desfallece y comienza a ser engullida.

Se hace de noche, la sal empieza a disolverse, el agua a evaporarse y yo decido buscar mis ropas entre los restos de la batalla para comenzar mi ascenso hacia la nada...

sábado, 30 de octubre de 2010

Virginia

Había vuelto a repetirse..
Ahora caminaba descalza. Sentía los píes fríos y la cara muerta; anduvo y anduvo por las únicas calles, por los únicos parques, intentando cruzar sin éxito alguna mirada.
Se detenían sobre su extraño atuendo, sobre la piel, cabello oscuro. Nadie se percató de los pies cansados, desnudos..

Había vuelto a repetirse..
Un sinfín de años volcados, otra vez, sobre sus ojos. Previamente los maquilló con esmero, quizás pensando que así soportarían mejor los miles de recuerdos neutros.
Dolor en los dedos, sabor en las manos y un deje indescriptible.

Una mañana herida y ese sol brillando en Estocolmo Las medias rotas, como el cabello, partidos en trozos de hielo marrón.
El nombre nuevo. Todo lo demás volvía, insistentemente, a formar parte del mismo estuche de madera.

Agua.
El puerto de Dixie Queen frente a las ojeras de muchos años atrás.
El mismo deseo de formar parte de esa espuma gélida.
Nunca hubo valor de averiguar por qué perdía siempre sus zapatos. Nunca hubo valor de averiguar quién la llamaba desde el fondo de coral.

Su piel sucia, cansada, tejida y retejida por mimbres de un color desconocido.

Tras un camino largo de paredes blancas y autobuses densos, Larema llega a casa. Una ducha pequeña la empapa por completo. Aún no ha llorado, no ha gemido y sus pies le piden, callados, dormir, olvidar, vaciar de negros velos ese dolor que repetido, se repite.

jueves, 21 de octubre de 2010

Acerca del frío

Hace frío en Madrid.

Casi tanto como un año atrás. Cuando peinabas mi espalda con reproches. Casi tanto como el que nos hizo estremecernos en una cama ancha y gris. Era tan grande..12.000 kilómetros de diámetro, recuerdas??

A veces reposabas la voz sobre mi nuca,
tus palabras estaban ya huecas y su sonido martilleaba sobre el espejo de la cómoda.
Yo solía llorar apretando con fuerza los dedos..

Sí, hacia frío en la alcoba. Hoy lo hace en Madrid y tirita el sol ..

miércoles, 20 de octubre de 2010

La caja maldita

Destapó la caja de los truenos y fueron desfilando ante sus ojos todos, con sus formas variadas y sus diversos colores; los de de tarde pasada primero, los de antes del verano después y así sucesiva y retrospectivamente todos. Tuvo ocasión de verlos antes y tuvo ocasión de decidir si utlizarlos o no ( me refiero a aquellos maltrechos y oscuros, los de antes de la guerra..). Sabía que si finalmente lo hacía, lo perdería para siempre y sin embargo no pudo sustraerse a la tentación de hacerle daño y penetrarle las entrañas.
Paseó aquellos viejos reproches por su cabeza, los saboreó otorgándoles la forma adecuada y se los lanzó, a cuchillo.
Él emitió un gemido, leve pero intenso.

Rakel Álvarez

martes, 19 de octubre de 2010

MAX

No siempre traen los sueños caballitos de mar. También tinieblas de esparto, episodios de caos, con tumultos poblados de oscuras y frías mañanas. Con gente amenazante, sin ojos ni estrellas ( o sólo con esas que luego, un día, se marchan a Buenos Aires y no vuelven).
Todos se pasean por mis sueños para no más que golpear el alma, vencida ya casi..
Y vuelve la muerte donde me asomo a la puerta de la cocina para ver como se lo llevan a enterrar. Va dentro de una bolsa ( ese celofán gigante que todo lo envuelve ) transparente, gruesa. Primero sus pies, pegados como a un cono de madera, semejando los de un Cristo, dedos en calcetines, gordos, hinchados que casi revientan el tejido que los aprisiona.
Su cuerpo...y la cabeza, volcada hacia atrás en un tremendo escorzo, formando un grotesco acordeón. La boca abierta, gigante y esos dientes de caballo. El gesto con un dolor de pérdida ( opuesto al real último, cuando la vida se le agotó en aquel suspiro final tan envuelto en paz).
Ese grito que me parte en dos, que se me escapa, anárquico, tan ajeno a mi.
Y mi negativa a asisir al funeral. No tengo más fuerzas y no voy a soportar la visión de esa bolsa con ese nudo rígido en el vértce.
Y lloro, sin llanto para que ella, mi abuela, no se entristezca aún más.Pero súbitamente se me enfrenta, despavorida, porque no soy capaz de afrontar ese entierro, porque aún no soy caaz de pisar firme en este mundo de adultos extraños. Y lloro más, y lloro mientras quito la piel a esos tomates rojos que alguien puso, de repente sobre mi plato, que lo rebosan.
Son sólo voces, no sólo la de ella, mis primos también, sobre la decepción y lo pequeña y frágil y cobarde que soy..
Envuelta en lágrimas abro los ojos,salto de la cama y bajo la escalera de Montecito. Llego al porche donde mi abuela teñida de negro absoluto me abre los brazos con ese ángel eterno que aloja en su cara y me da los buenos días. La abrazo, la beso. Hace un mes que murió Max, su marido, mi abuelo..

jueves, 14 de octubre de 2010

De boda ..

Vamos en un autobús. Mañana iremos de boda, alguien del trabajo, creo. Viajamos juntos, yo uniformada y pensando que será horrible llegar hasta el hotel donde nos hospedamos con esos altísimos tacones que llevo puestos. Me lamento por no haber cogido calzado más cómodo antes de salir de casa.
Los niños también están invitados aunque no sé si van en el autobús. Se me olvidó elegirles la ropa para la ceremonia.
Vamos bajando una cuesta muy empinada, al final de la cual para el conductor y tú te bajas. Yo también y al hacerlo me doy cuenta: el MAR está allí. No me lo pienso y salgo corriendo hacia la orilla.
Por el camino me descalzo y lanzo los tacones y la falda. La arena está húmeda y hay charquitos, como si hubiese llovido o la marea hubiese bajado muy deprisa dejando su huella fresca.
Llego al agua, está perfecta y dejo que me envuelva. Miro hacia atrás. Sentado en la arena me miras..
Soy tan feliz, quiero gritarte que por fin llegamos, juntos, al MAR, que no nos habíamos dado cuenta pero que aquel viaje nos estaba dando la oportunidad con la que tanto y tanto habíamos soñado. Que aún contamos con hoy y mañana para disfrutarlo.
Me sumerjo más y más, no sin cierto temor. Es noche cerrada y me da miedo. Las olas me cubren casi por completo. Quiero salir. Quiero moverme y no puedo. Tengo los pies aprisionados en ese lodo espeso en el que se ha convertido el fondo. Se cierne sobre ellos impidiéndome el movimiento.

Es noche cerrada y tú no me veras ahogarme, no hay retorno ni fuerzas ni energía para intentar tirar con ímpetu y escapar...

miércoles, 13 de octubre de 2010

Los peces


Hoy de mañana recibí un paquete.
Sin remitente, sólo un texto cortito que ya no recuerdo pero cuyo mensaje hablaba de una segunda oportunidad.

Además, en un maletín, dos lindísimos peces hechos de algodón y papel pinocho.
Los he cogido sin apenas detenerme a mirarlos, los he apretado con fuerza contra mí y me los he llevado a mi cuarto. Para que nadie los vea, ni los toque.

Son míos, sólo míos y quizá seas tú quien los envía. Quiero pensar que sí..

domingo, 10 de octubre de 2010

IRONÍAS DEL CARIÑO I

Y terminó ocurriendo lo que ninguno de los dos hubiera deseado. Él acabó por convertirse en su perrillo faldero, perdió los papeles, el rumbo, sacrificó su vida en función de la de ella, se dejó embrujar y ella tuvo que asistir a esa paulatina transformación, con una profunda e intensa sensación de decepción que la llevó a engañarse en más de una ocasión,a dar oportunidades a la nada de unos encuentros vacíos donde la magia residía en los recuerdos añejos que les remontaban al principio. A aquel agosto plagado de posibilidades y deliciosas alternativas, tiernas y rosadas.....

viernes, 8 de octubre de 2010

IRONÍAS DEL CARIÑO II

Milagrosamente logré detener el llanto a la altura del pecho. AÚN CONTINÚA AHÍ. Jamás he llorado ese momento, ni siquiera cuando conduje ya sola, de vuelta a casa. Ni después, en la cama, mientras la angustia más terrible me destrozaba las entrañas. Jamás. El mecanismo del llanto, quizá por la presión que había ejercido sobre él, se había roto.
Me desmaquillé una vez en casa, me puse el pijama, me metí entre las sábanas, cerré los ojos y me dije: Qué va a ser de mí!!!!

martes, 14 de septiembre de 2010

IRONÍAS DEL CARIÑO III

- Ahora vas a escuchar todo lo que tengo que decirte, todo lo que he guardado durante este largo y horrible año y medio que hemos compartido- dijo una vez había puesto en marcha el coche y se deslizaba por la autopista camino al aparcamiento donde yo, horas antes, había dejado mi viejo Rover.
   Así fue como durante un trayecto de una media hora tuve que escuchar la verdad. Al menos la suya, aún no soy capaz de discernir si la mía también. No ha pasado el tiempo suficiente para saber ni digerir nada. Puede ser esa la razón por la cual no me es posible hilvanar frases, tan sólo esos fragmentos, martilleantes.

-Eres una puta egoísta, la persona más egoísta que he conocido en toda mi vida. Eres incápaz de amar a nadie. Te has instalado en el centro del Universo y desde ahí lo manipulas todo a tu antojo...

Algo sobre ese poder para destruir todo lo que toco, especialmente en lo concerniente a sentimientos, también una mención a la manera de exprimir a los demás hasta dejarlos vacios...vamos, nada nuevo.
Recuerdo, sin embargo, que otras veces conservaba mecnismos para intentar defenderme o para montar, al menos, una representación. Esta vez no.
No sentía nada, y cuando digo nada, quiero decir absolutamente eso. No tenía lágrimas que verter ni fui capaz, tampoco, de fingir reacción alguna. Sólo ese escalofriante vacio ahí dentro, como si yo ya no estuviese.
Alguien muy diferente se ha instalado y desde esa fatídica noche trato, sin éxito, de desenmascararle. A ratos pienso que tal vez fue siempre así. Es decir, que mi esencia es este ser frio, estéril e insensible. Tal vez se me agotaron los recursos y me tengo frente a mí. Tal vez ha llegado ese día, ese instante en el que uno, indefectiblemente y como diría el poeta, se encuenta a sí mismo. Y esta está siendo la más amarga de mis horas.
En cualquier caso, sí siento que al fin cayeron las máscaras. Algunas. La que me unían a esa agonía que estaba sendo nuestra relación. Ahora sé que se acabó y aún me asombro lo que han estirado aquellos primeros seis meses de felicidad.
Todo lo que vino después lo hallamos querido maquillar con más o menos fortuna, nos ha herido profundísimamente..

IRONÍAS DEL CARIÑO IV ( y punto y final )

Me desmaquillé una vez en casa, me puse el pijama y me metí entre las sábanas. Pero antes de cerrar los ojos y sentenciarme con aquel "qué va a ser de mí", saqué del viejo sobre alargado la carta.
No sé cuántas veces la habré leído desde que la recibiera aquel verano de 1996. Ya entonces me conmocionó por su franqueza. En cada una de las espaciadas lecturas me ha ido produciendo diferentes (algunas completamente opuestas) reacciones y esta noche en concreto me pareció que había sido redactada por la única persona que realmente me había comprendido en toda mi vida. La única capaz de desenmarañar este extraño y oscuro mundo interior.
Supongo que por esa razón permanecí a su lado aquellos intensísimos siete años, recibiendo, exprimiendo, como ese fantasmagórico e impasible pozo sin fondo que soy. Hasta que no pudo darme nada más, cuando aquel héroe espléndido que un día brilló tanto, dejó de hacerlo.
Recuerdo sus palabras, esas patéticas estrategias para que regresáramos. Los ojos rogantes mientras yo creía comerme el mundo ese que emergía ante mí en solitario.
Como si escuchase de nuevo, porque el sonido lo tengo registrado con absoluta nitidez. Aquellas enormes tijeras cortando de un solo tajo la línea roja de mi vida. Veo los dos extremos cayendo lánguidos y a mí abriéndome paso, henchida de ganas y proyectos. Gabriel se me había quedado pequeño..
Cómo haberme imaginado todo lo que vendría después, qué lástima mirar atrás y no poder rectificar, cambiar los acontecimientos..cómo haber intuido, adivinado que no, que no había nada sin él, que todo lo único construido con un cierto orden y sentido se quedaba, indefinidamente, atado a su persona..
Gabriel había soportado y convivido con esa mariposa oscura que llevo pegada a mi ser, había sido capaz de acercarse hasta ella, hasta las llagas reales de mi existencia, hasta las ficticias, capaz de navegar en mis mareas, de acariciarme en las tormentas, de quererme las entrañas..

David se parecía mucho a él, hasta en el punto de locura pero no tuvo tanta fortaleza y acabó perdiéndose en el camino, con la vida hecha pedazos, exprimido por mi inigualable e insaciable necesidad de amor. Sé que se consume de dolor, sé en qué lo he convertido y me siento como debe sentirse el asesino reincidente cuando la situación vuelve a írsele de las manos y se encuentra, tarde ya, con el cuerpo de la víctima yaciendo entre los brazos. ¿Qué justificación puede uno dar cuando todo vuelve a repetirse pese a que nunca quiso que las cosas acabasen de ese trágico modo?

No hay nada que decir y por eso Larema se queda fija en el asiento del coche mientras David conduce camino al parking. Y no importa de quien es la voz acusadora en esta ocasión, el mensaje es el mismo. El cadáver yace y Larema sólo quiere que acabe el trayecto para subir a su Rover y poner camino a casa, para poder desmaquillarse mientras se contempla en el espejo, para desvestirse lentamente y meterse entre las sábanas. Para cerrar por fin los ojos y hacer, de nuevo, como si no pasase nada.